El asesino dentro de mí, de Jim Thompson
La novela negra ha pasado por muchas fases. Así a grandes rasgos, tras los primeros investigadores, por lo general amateurs, que se basaban en sus habilidades deductivas para descubrir al criminal, encontramos al detective profesional sin escrúpulos, con una vida personal desastrosa y procedimientos de dudosa ética -incluso mafiosos a veces- hasta llegar a la truculencia que impera hoy en día. Se diría que se han explorado todas las posibilidades y queda poco por hacer, pero es una sensación engañosa. El asunto va a seguir dando mucho de sí y la creatividad de los novelistas es inagotable, así que doy por hecho que estos seguirán adaptándose a los tiempos y aún nos aguardan muchas sorpresas. Si esta novela fue original en su momento se debe a su vertiente introspectiva: el punto de vista se encuentra en la mente del asesino, lo que supone dar un giro psicológico al enfoque tradicional del género. Esto se une a la fascinación que produce ese ambiente, sórdido y encantador a ...